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El cuarteto geek estadounidense, Weezer, rompió la monotonía de la pandemia con su álbum número catorce, OK Human. En esta ocasión, Rivers Cuomo, Brian Bell, Scott Shriner y Patrick Wilson no decepcionaron a sus admiradores -como ya era costumbre cada que lanzaban nuevo material- y demostraron que la banda es más que rock pop pegajoso.

OK Human se estrenó el pasado 28 de enero por medio de plataformas digitales. En doce canciones, el vocalista principal -Rivers-, expresa su usual ansiedad por la vida y el hastío que la era digital ha marcado en su espíritu. Treinta minutos vuelan al escuchar cada nota de rock mezclada con ritmos clásicos, ya que, este proyecto cuenta con la colaboración de 38 músicos orquestales.

De la computadora al humano 

Redes móviles desconectando la vida humana, pantallas nublando la vista y el mismo día repitiéndose en un bucle sin fin; estas son las mayores preocupaciones del álbum. Weezer toma como principal referencia temática el OK Computer, disco de la banda británica, Radiohead. No sólo sus títulos coinciden, ambos grupos comparten una crítica por la alienación tecnológica.

El disco abre con el tema All my favorite songs, revelando un Rivers Cuomo más neurótico, cansado y fastidiado de sí mismo. La suavidad de los violines y las potentes percusiones protagonizan las canciones Aloo Gobi y Grapes of Wrath; seguidas por la melancolía de Numbers y Playing my piano que critican la banalidad de las plataformas virtuales y el distanciamiento social. 

Un aire más introspectivo y preocupado por el futuro acompañan a Mirror Image y Screens; mientras, la intimidad de las guitarras dan vida Bird with a broken wing y Dead roses. Un breve preludio musical llamado Everything happens for a reason abre paso a Here comes the rain, una evidente referencia a The Beatles. Por último, Le Brea Tras Pits es la pista que cierra este viaje con un ritmo más alegre y esperanzador. 

Desde las obras literarias Moby-Dick y 1984 hasta escuchar el nombre de la famosa banda de K-pop Blackpink; OK Human está repleto de referencias a la cultura popular. Además, constantemente nombra a la plataforma de videollamadas, Zoom, para dibujar una realidad digital que ha desplazado por completo el contacto físico.

Todo pasa por una razón

En entrevista para Apple Music, Rivers declaró que el álbum comenzó desde 2017. El productor musical, Jake Sinclair, apoyó la idea de un disco íntimo con música instrumental; pero el inicio del Hella Mega Tour (gira en conjunto con Green Day y Fall Out Boy) retrasó su salida. 

“Vamos a estar en estadios como con 80,000 fanáticos del rock gritando y sólo tenemos música con orquesta de piano con tonos introspectivos. Así que decidimos dejarlo en espera por un minuto”, confesó Rivers. En su lugar, la banda trabajó en el disco de hard rock titulado Van Weezer. Por desgracia, el COVID-19 canceló tanto la gira como el álbum, así que Cuomo retomó la idea de OK Human.

La expurgación de los pecados

Weezer ha limpiado sus pecados con su proyecto más reciente, pues sus tintes musicales tienen una vibra al estilo del disco homónimo Weezer (White Album). Los dos materiales contaron con la producción de Jake Sinclair, dándoles un toque de rock alternativo.  

Parece que a Weezer le gustan los discos circulares, ya que la mayoría de las canciones están conectadas directamente con la anterior. Esta unión recuerda el poderoso instrumental de su álbum, Everything will be alright in the end donde las notas finales de una rola son el comienzo de la que sigue.

Aunque Weezer se ha caracterizado por su ansiedad y timidez nerd, esta vez, no escuchamos a un grupo recatado e inquieto por crear híbridos de electro-pop o refritos rocanroleros. OK Human explora una faceta madura de la banda, con más preguntas que respuestas, pero sin perder la cordura. Definitivamente, Wilson, Shriner, Bell y Cuomo nos callaron demostrando su versatilidad musical y que cada nuevo álbum es una excursión espiritual.

   
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