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El teatro La Capilla presenta como parte de su ciclo Teatro de los Estados Niñas de la Guerra de la dramaturga Bertha Hiriart quien narra la historia de una niña que llega a un pueblo llamado Nopasanada donde —como su nombre anticipa— la vida es muy monótona hasta la llegada de Vera una niña extranjera  que hace entender a los adultos del pueblo la importancia de valorar la diversidad cultural, no solo para mostrar el respeto que merecen, también les ayuda a enriquecer la cultura propia del pueblo y dar una visión que no tenían del mundo. 

En esta puesta la xenofobia es abordada desde una perspectiva en que los niños son capaces no solo de aceptar las diferencias y el cambio, también los son de empatizar con los adultos para ayudarlos a librar sus propias batallas contra lo desconocido. Pero es que este problema no solo lo vivimos desde el lado de los oprimidos, también somos los opresores al discriminar a un grupo indígena o a un migrante centroamericano. Con los años ganamos dogmas que nos han hecho creer que solo lo nuestro es lo correcto y lo desconocido es un error total del que no vamos a aprender. 

Vera decide huir de su pueblo que estaba en guerra para poder tener una vida más tranquila, pero al llegar a este pueblo se da cuenta que a pesar de vivir con una paz que no tenía antes, tampoco era bienvenida.  Dentro de las dificultades que viven las personas que migran está la invitación a olvidar sus raíces, aprender un nuevo idioma pero al mismo tiempo, aprender a relacionarse con una nueva comunidad conociendo sus costumbres y tradiciones.

A veces olvidamos que la migración no solo ocurre de un país a otro, también sucede por ejemplo de un pueblo indígena a una ciudad donde se tienen que enfrentar a un idioma que para ellos es ajeno pero que no limita sus capacidades, pues tienen otras habilidades.  Como Vera quien habla una lengua distinta a la de Luisa — su amiga y la única persona del pueblo que la acepta desde su llegada— pero que a pesar de esto, encuentran la forma para romper la limitante. Esta diferencia no implica que Vera sea una ignorante por el contrario tiene conocimientos como el de la laudería o el de tocar la jarana. 

Esa jarana que se convierte no solo en el instrumento que musicaliza la puesta, es también el elemento al que se aferra Vera para recordar las tradiciones a pesar de la distancia, es también el símbolo de la unión que crean las dos niñas que durante la obra se dan cuenta de las similitudes culturales que tienen como esa canción que cantan mientras saltan la cuerda. 

Una puesta que se presenta desde el estado de Veracruz por Dionisiacas Colectivo Teatral que también está a cargo de la dirección con las actuaciones de Tayde Pedraza y Rosa Eglantina González —actrices talentosas que dominan el espacio en que se presentan—quienes muestran a tres cámaras ese proyecto. Logrando la sensación por instantes de estar viendo una función grabada, un trabajo de producción que se aplaude pues enriquece el nivel de las obras en línea. 

Niñas de la guerra

Esta obra se presenta el próximo domingo 31 de enero a las 13:00 hrs. Puedes adquirir tus boletos desde boletopolis.com y disfrutar de esta producción que tiene para ti la obra Niñas de la Guerra.

   
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