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El cuerpo de la mujer es un templo que ha sido profanado prácticamente desde los inicios de la “civilización”, la apropiación de él por parte de los hombres que quieren fundamentar una supuesta superioridad en la posesión, denigración y cosificación de la mujer es un cáncer que ha invadido por completo el aparato social y que funge como pilar de la violencia de género que inunda al país. A través de la reapropiación de su cuerpo Daniela Palao y Mara Ximena Espinosa de los Monteros lanzan un grito de protesta en su obra Concerniente al Albedrío y evidencian, sin tapujos, el reto que implica ser una mujer dentro de una sociedad machista.

Basada en un caso real de feminicidio esta obra relata el duro día a día que padecen las mujeres en todos los ámbitos de su vida. El miedo constante con el que viven y las miradas acosadoras que las desnudan se hacen presentes a través de una pantalla que replica sus miedos y traumas. Al tiempo que narran un caso de feminicidio, las protagonistas cuestionan la razón de ser de la violencia de género, abren sus almas para demostrar que las heridas más graves infligidas por el patriarcado no se presentan en el cuerpo, desamordazan sus labios para exponer sus miedos, deseos, sufrimientos, pero, sobre todo, para visibilizarse.

Los cuerpos desnudos de las actrices sirven como contrapeso a la banalización y objetualización del cuerpo de la mujer y les permite reconquistar el derecho de posesión de su piel, su templo. Bajo su libre albedrío se muestran desnudas para ser congruentes con su discurso y desvirtuar la cosificación y tabú que padece el cuerpo femenino. El impacto que causa ver a dos mujeres desnudas en un escenario se diluye instantáneamente por el poder de sus voces que, a través de relatos crudos, monopolizan la obra.

El hilo conductor de la obra es ese deseo que las protagonistas tienen por salir de ese laberinto de violencia que las mantiene atrapadas y en donde son acechadas por las miradas lujuriosas, palabras denigrantes, techos de cristal, violaciones y asesinatos. A través de recuerdos y experiencias las protagonistas llevan al espectador a ese laberinto y lo recorren junto a él, ahí el miedo se palpa en cada palabra, las sombras acosan, la inseguridad aumenta y la oscuridad los engulle.

Lejos de compadecerse o implorar clemencia, las protagonistas de la obra usan sus amargas experiencias para manifestarse en contra de la violencia que las sigue desde su nacimiento y advierten que la caja de Pandora que contiene las virtudes, deseos, oportunidades y sueños de las mujeres, que han sido ocultados por la sociedad, se ha abierto y no hay forma de cerrarla. 

A través de una narración precisa, libre, crítica, aguda y directa Daniela y Mara construyen una historia que comparten miles de mujeres en este país y le escupen al espectador el terror perenne que las acosa. Dicha narración culmina con la construcción de una escena del crimen, destino fatídico y común de un gran porcentaje de mujeres. Antes de que las luces se apaguen y la oscuridad engulle a las protagonistas, éstas rompen las vallas que dividen a la escena del crimen del espectador y pugnan por su libertad.

Concerniente al Albedrio es una obra fuerte e incómoda que es imperante ver. Fuerte, porque las historias que se cuentan en ellas son reales, la ficción es superada por una realidad cruel que se desborda a través de los labios de las protagonistas. Necesaria, porque lo explícito de la puesta en escena impide que el espectador ignore violencia que las mujeres viven y la participación que éste tiene en la perpetración de esta.

La existencia de la violencia de género no se puede ocultar, la mordaza en los labios de las mujeres debe caer, las sobras que las acosan tienen que desvanecerse y el miedo que impera en ellas necesita eliminarse; obras como Concerniente al Albedrío obligan, a aquel que la vea, no sólo a cuestionarse sobre este cáncer, sino a tomar parte activa para su erradicación.

Esta obra se presentará el sábado 3 y el domingo 4 de octubre del 2020 a las 19:00 vía streaming. El boleto puede adquirirse a través de Boletópolis y la persona interesada puede elegir entre pagar $100, $150 o $200 pesos. 

   
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