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Entrevista con lxs directorxs

Carmela es un cortometraje de ficción que indaga sobre vínculos humanos que no siempre se desenvuelven con palabras y respecto a una soledad muy particular: la vejez. Durante los doce minutos del corto, podemos observar a Carmela -interpretada por la valiosa actriz española Selica Torcal – en una rutina muy específica y silenciosa, cuya inercia se romperá cuando llegan dos vecinas al departamento de alado. 

La historia es dirigida por dos jóvenes cineastas cuyo talento se complementa desde dos latitudes, Fabiola Villanueva Bernal es una joven originaria de Guerrero, México y Alfonso Villanueva García de Andalucía, España. La codirección, platican, es un reto de paciencia y mucha comunicación, pero principalmente tiene la ventaja de cuestionarse constantemente lo que están haciendo para poder encontrar la mejor forma de contar la historia.

¿Soledad por elección?

En charla con lxs realizadorxs, explicaron que Carmela fue una historia acuerpada, es decir, hubo inspiración directa desde la abuela de Alfonso y también desde algunos relatos de Fabiola, y a pesar de su distintos contextos, lograron conectar la historia desde ciertas similitudes en sus genealogías.

Fabiola, sabiamente detalla que es muy recurrente romantizar la figura del ancianx como alguien tierno, asexual y un tanto obsoleto, por lo tanto, el interés de humanizar a Carmela desde una perspectiva de una anciana ermitaña, lúcida y renuente a cualquier vínculo con el exterior, es una manera de mostrar su soledad circunstancial, es decir, que su aislamiento puede no ser totalmente voluntario, sino que muchas veces, como suele pasar, la juventud de las personas rebasa la capacidad de empatía amorosa hacia la gente mayor, y un mecanismo de defensa de éstos que puede ser criticado o satirizado es la amargura.

Fabiola Villanueva y Alfonso Villanueva

Por otro lado, la percepción o la mera idea de pensar nuevos vínculos, para Carmela resultaba impensable y sin intención alguna, no obstante, las casualidades cercanas son un recordatorio latente de la vida colectiva y la posibilidad de mutar estos vínculos en una relación que como bien comentaron los realizadores: “no se racionaliza con la palabra”. 

“Creemos que cualquier edad es buena para seguir disfrutando, conociendo gente y generando vínculos… valorizar a las personas mayores para un aporte mutuo. Mostrar que una relación que parecería conflictiva por ser intergeneracional puede ser muy beneficiosa al no dar por hecho que vamos a ser una molestia los unos para los otros y que a un abuelo a cierta edad ya solo le queda esperar a morirse”, afirma Alfonso.

Cine desde distintas formaciones

Bien es sabido que la centralización en México representa un camino más largo/complejo para personas de otros estados que tienen intención de estudiar o trabajar en escuelas u oficios que son mayormente validados en el centro. En el caso particular de Fabiola, su formación tuvo dos etapas previas que le permitieron complejizar su ahora labor como joven cineasta, primero al estudiar Comunicación en Guerrero y después Actuación en el INBA, para después volar a España a cursar el Máster de Cine y Televisión en la Universidad Carlos III de Madrid. 

La experiencia escalonada de Fabiola le permite complejizar y reconocer una realidad que aqueja a la industria mexicana, la falta de representación del sur, pues las historias suelen tener una narrativa centralista o del norte, y ella considera que hace falta representatividad de gente e historias afrodescendientes en pantalla.

Por otro lado, Alfonso estudió Comunicación Visual en la misma universidad donde ambos cursaron el Máster, y afirma que la realidad en España no es muy alejada, pues las escuelas de cine no son públicas y acceder a ellas representa mucho dinero, por lo tanto, afirma que la convicción de querer contar historias es aferrarte a ellas y tener paciencia en el proceso.

Carmela en el Festival de Medina del Campo

A través de la distribuidora Selected films, el cortometraje Carmela quedó como uno de los seleccionados nacionales para exhibirse en la sección ‘La otra mirada’. Fabiola y Alfonso Villanueva remarcan su emoción respecto a la vida del cortometraje que recién comienza, pues les hace ilusión que, en esta primera proyección en línea, la historia de Carmela pueda llegar a muchas miradas, latitudes y a otros festivales, tanto en España, como en México y el mundo.

El Festival de Medina del Campo, con sede en Valladolid, España, tendrá su 34° edición a partir del 28 de mayo al 5 de junio. Carmela se exhibirá online los días 2 y 3 de junio a las 16:00 hrs.  

Miradas y lentes colectivos

En un futuro lejano, o no tanto, la línea de interés de Alfonso implica indagar en el trabajo laboral precario y la vida agobiante que esto trae consigo. Por otro lado, Fabiola desea explorar desde la creación feminista, historias con perspectiva del sur mexicano.

Lo anterior nos invita a pensar en la importancia de conjugar voces y experiencias para comprender y complejizar realidades, pues un mundo en donde quepan varios sin la necedad constante del sistema de homogeneizar la cultura, permitirá paralelismos cinematográficos en donde el diálogo se revalorice y la competencia renuncie a su carácter destructivo.

   
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