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Este 2019 Up: una aventura de altura (como se titularía en en Hispanoamérica) cumple su primera década. La cinta de Walt Disney Pictures y Pixar Animation Studios que le dio al cine una de las secuencias más románticas de la historia, no sólo produjo una obra maestra, como ya es costumbre, sino que usó la animación para crear una introducción de poco más de diez minutos de cine en su máximo esplendor. En honor a la historia de Carl Fredricksen te damos cinco razones por la que sigue siendo una de nuestras películas favoritas.

  1. Una visión del amor: el estudio de animación superó películas como Eternal Sunshine of the Spotless Mind o The Notebook; la genialidad de Up está a la altura de cualquier clásico, y aunque las Cataratas del Paraíso no son el París de Humphrey Bogart e Ingrid Bergman o las fotos de los puentes se sustituyen por dibujos de niños imaginando su vida en un lugar desconocido, la historia de amor entre Ellie y Carl son un recordatorio de que el amor está lleno de imperfectos, aun así vale la pena vivir cada segundo de él.
  2. Los mensajes ocultos: todos sabemos que a Pixar le encanta incluir cameos en todas sus películas, para algunos ya es un ritual encontrar esos “easter eggs”, pero más allá de la relación entre Up, Toy Story, Ratatouille y Finding Nemo, se trata de una de las cintas con más moralejas que llevarse, desde el valor de los sueños o de las promesas, hasta el sentido de la vida. Incluso hay quienes afirman que Carl en realidad ha muerto, Russell funge como su guía en el paso al más allá, donde evidentemente la meta es el paraíso, disfrazado de las añoradas cataratas.
  3. Su valor cinematográfico: la película de Pixar se convirtió en la primera producción animada en abrir el Festival de Cannes en toda su historia; también se unió a La Bella y la Bestia al ser nominada por la Academia como Mejor Película, con ello evitó ser reducida a un género en la categoría exclusiva para cintas animadas. Además, debemos reconocer su valor argumental así como la agilidad de su estructura que la hace poco predecible y llena de puntos de giro.
  4. El abuelito de todos: para quienes hemos tenido la fortuna de convivir con nuestros abuelos, resulta inevitable simpatizar con Carl Fredricksen. La reconstrucción del personaje incluye toda una gama de necedades, apegos e irreverencias que se suavizan con la ternura de un sabio. Las comisuras de sus labios  e incluso aquel sombrero que ocasionalmente usa, nos remiten al olor de un abuelo. Up promueve el amor a nuestros ancianitos. ¿Quién no añora al guía que reúne familias e incluso nos defiende de los castigos de nuestros “malvados padres”?
  5. Exceso de streaming: ante el crecimiento de apps y canales de streaming, cada vez hay mayor oferta, lo que hace más difícil la selección de contenidos. Qué mejor que optar en estas vacaciones por una de las mejores obras que nos ha dado Pixar. A sus diez años, les prometo que Up no los decepcionará y les hará pasar una gran tarde de vacaciones.

   
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