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Después de descubrir la infidelidad de su esposa Lisa, Johnny destruye su casa y se suicida con un disparo en la boca, no sin antes tomar el vestido rojo de su amada y frotárselo en la entrepierna con cadenciosos movimientos y claras intenciones sexuales, recordando así los momentos que pasó a lado de ella durante su tormentosa relación.

Con esta vulgar imagen mental, digna de historia soft porn, Tommy Wiseau concluyó el guión del inclasificable drama The Room, una obra independiente del año 2003 que pronto se ganó el mote como “la peor película de la historia”. The Room no sólo es un modelo perfecto de cómo no se debe construir un film, también es una película de culto que a lo largo de 15 años ha ganado fanáticos alrededor del mundo y se ha hecho acreedor a varios homenajes.

El más reciente, corre a cargo de la película The Disaster Artist, obra donde el actor y director James Franco recrea las vergonzosas grabaciones que dieron a luz a la abominable criatura de Wiseau.

Como lo hiciera Tim Burton en la hermosa Ed Wood, Franco ha acertado en crear un equilibrio perfecto entre la parodia y el homenaje, entre la burla y el cariño a sus personajes. Defender a Tommy Wiseau no ha sido tarea sencilla, estamos ante un personaje torpe, misógino, desalineado, pervertido… Sin embargo, Franco ha logrado que por momentos empaticemos con sus ideales, sueños, vergüenza y valentía.

James Franco no sólo acertó en la silla de director, también ha conseguido interpretar a Wiseau de forma brillante, creando a una bestia que lo mismo te provoca asco que compansión. Un monstruo de cabellera grasa y ojos caídos que se ha convertido en el mejor personaje cómico del año.

La gran sorpresa para mí, la ha dado Dave Franco -hermano de James-, un actor acostumbrado a participar en comedias adolescentes bobas de interés menor, en The Disaster Artist, el menor de los Franco ha conseguido una actuación más que aceptable, dándole vida al compinche de Wiseau; un joven bonito, ingenuo, cursi, hambriento de fama, tonto y de limitado talento, en sí, Dave ha interpretado al arquetipo del actor “hollywoodense”.

The Disaster Artist no sólo es una comedia -la mejor en mucho tiempo-, también es una sátira inmisericorde hacia la industria del cine y en lo más profundo de su corazón, una película bonita, aunque extraña, sobre la amistad.

Ignorada totalmente por la Academia -debido a los escándalos sexuales de James Franco- y pobremente distribuida en México -solo exhibida por la cadena Cinemex-, The Disaster Artist es una película que merece ser vista, valorada y disfrutada.

Empapado en un charco de espesa sangre, Johnny es hallado inerte por su esposa Lisa y su mejor amigo Mark. Desesperada, Lisa pregunta en innumerables ocasiones si Johnny está muerto, al no encontrar una respuesta -no por una laguna en el guión sino para crear un suspenso dramático, claro está- Mark se agacha lentamente hacia Johnny y lo besa… en el ojo.

-FIN-  

 

The Disaster Artist

Estados Unidos, 2017

Director: James Franco

Guion: Scott Neustadter, Michael H. Weber (Libro: Greg Sestero, Tom Bissell)

Con: James Franco,  Dave Franco,  Seth Rogen,  Alison Brie,  Josh Hutcherson,  Zac Efron

Duración: 106 min.

 

   
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