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Somos, es una serie mexicana de seis capítulos dirigida por Mariana Chenillo y Álvaro Curiel, la producción, a cargo de James Schamus a través de Netflix Latinoamérica, fue escrita por la guionista Monika Revilla y la escritora Fernanda Melchor con referencia directa al reportaje Anatomía de una masacre de la reportera norteamericana Ginger Thompson. La historia narra los acontecimientos de la masacre de Allende, Coahuila, a manos del cártel de los Zetas el 18 de marzo de 2011, en los últimos años de la falsa guerra contra el narcotráfico de Calderón.

La historia fue silenciada y/o evitada por muchos años en territorio mexicano, así como los procesos de investigación por parte del Estado, no obstante, la periodista norteamericana Ginger Thompson, supo usar su privilegio extranjero para no dejar a la deriva o en el olvido esta masacre de culpas compartidas: los altos mandos de la DEA y el narcoestado como los responsables de la muerte de los que siempre ponen lxs muertxs: la clase social precarizada.

Es importante mencionar que la serie de escribió sin vulnerar la identidad, experiencias o traumas de personas en particular, por lo tanto, Monika Revilla -guionista de El baile de los 41– y Fernanda Melchor -escritora de la reciente obra Paradais- crearon personajes a partir del cúmulo de testimonios sobre el suceso.  

Iliana Donatlán es Irene

La actriz duranguense Iliana Donatlán, interpreta a Irene, una mujer recepcionista que cumple una función de acompañamiento auditivo en víctimas que llaman a su línea de emergencia, por lo tanto, su papel es un tanto premonitorio, pues días previos a la masacre, recibía llamadas inusuales y más violentas de lo normal.

Iliana afirma que la experiencia de ser dirigida por una dupla de directores enriquece la experiencia por aquello que ofrece cada director, además ser parte de un cast de protagonismos equitativos permitió que la experiencia fuera un parteaguas en su carrera como actriz, pues afirma: “me gusta interpretar personajes complejos”. Iliana previamente tuvo apariciones en series como Luis Miguel y la película Sicario (2018), en la que interpreta a una periodista.

En entrevista, la actriz señala que ser parte del proyecto Somos le resulta gratificante, pues es una serie que se narra a partir de la perspectiva de las víctimas, por lo tanto, comenta que puede abrir al diálogo y cierta concientización de las personas. Además le puso muy feliz haber rodado varias escenas de la serie en Durango, lugar donde nació.

Asimismo, nos cuenta que trabajar con Mercedes Hernández, -cuyo papel de madre buscando a su hijo desaparecido en Sin señas particulares le dotó experiencia en representar papeles de la misma índole- fue un enriquecimiento muy grande y tuvo muchos aprendizajes de otra gran actriz.

Por último, Iliana nos cuenta un poco sobre sus próximos proyectos, en los que incluyen varios papeles protagónicos en varios filmes y además su incursión paralela de guionista y actriz en un corto de su autoría sobre migración que será producido por Manivela films.

Lo que no ya somos: víctimas indirectas o daños colaterales

Era muy común en aquellos años a partir del 2007 escuchar en distintas narrativas periodísticas sobre “daños colaterales” o “víctimas indirectas”, no obstante, es importante reconocer que toda víctima tiene valor para ser escuchada y respaldada. En el caso particular de Allende, la Sedena no quiso escuchar y el Moreirato en Coahuila volteó la mirada, es más, amedrentaban a todo aquel o aquella que intentara denunciar alguna desaparición. 

Por lo tanto, leer reportajes que ponen al centro las voces y testimonios de las víctimas como Nadie les pidió perdón, de Daniela Rea, La fosa de agua de Lydiette Carrión, así como el mismo reportaje que influyó en la escritura de la serie, nos invitan a escuchar más allá del sensacionalismo y con el cuerpo, los sentires detrás del morbo de las notas rojas, en un intento de revertir las pedagogías de la crueldad (Rita Segato, 2018) en la narrativa sensacionalista de los medios.

Por otro lado, el vasto número de documentales respecto al tema son igual de valiosos y necesarios, tales como El guardián de la memoria de Marcela Lagarde, un documental que sigue de cerca los remanentes de un pueblo fantasma de la frontera norte asolado por el Narcoestado y nos muestra además de testimonios, los restos y las pertenencias de las personas que se fueron para salvar su vida; también, Tempestad de Tatiana Huezo es otro gran ejemplo para recuperar los testimonios de las víctimas, víctimas que fueron chivos expiatorios o simplemente “una más” dentro de la ola de violencia que generó el performance de persecución de los capos de la droga en territorio mexicano.

Para ficciones igual de interesantes podemos recurrir a Temporada de Huracanes, de Fernanda Melchor -una de las escritoras de la serie Somos-, novela que es un cúmulo de voces para narrar y tratar de esclarecer el feminicidio de “la bruja del pueblo”, en un contexto precarizado e igualmente asolado por violencias varias que acarrea el proceso de industrialización de un poblado. 

Los párrafos anteriores a manera de brevísimo archivo y de complementos fundamentales para pensar el contexto de la masacre de Allende, nos pueden ayudar en la reflexión sobre el contraste de las cifras oficiales del gobierno mexicano que afirman que solamente 28 personas fueron asesinadas y/o desaparecidas, y las cifras de colectivas u organizaciones familiares revelan que fueron aproximadamente 300 personas asesinadas y desaparecidas.

Somos, se estrenará el 30 de Junio en la plataforma Netflix en 190 países.

   
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