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Viajamos hasta los principios de la creación, en donde cada especie animal tenía su respectiva pareja con el fin de brindarse compañía y dejar descendencia. El ser humano no era la excepción, y desde aquellos tiempos tan remotos, los desacuerdos entre hombre y mujer ya conformaban un largo, largo  historial.

Confesiones Infieles de Adán, es una obra teatral que retoma la conocida historia de Adán y Eva para dotarla con comicidad  y  tratar de dar explicación a ciertos temas que en la actualidad es causa de grandes debates: el machismo, la liberación de la mujer y la equidad de género.

Foto de Mariana Mondragón

En esta versión encontramos a un personaje del cual no se habla explícitamente en el relato bíblico original; proviene más bien de leyendas judías. Lilith, la primera esposa de Adán, encarna todas aquellas actitudes que en una sociedad patriarcal se buscan suprimir, tales como la independencia femenina, la supuesta inteligencia superior a la del hombre y la no sumisión a las demandas del macho.

Para Adán, Lilith no es una buena mujer, no  lo obedece, no lo procura y sólo se da gusto a ella misma, entorpeciendo su vida en armonía. Adán  se empeña en ejercer su machismo y al no verse satisfecho le pide al Ángel, el simpático personaje encargado de cuidar el paraíso, que le dé una nueva mujer hecha a la medida de sus exigencias, es ahí cuando aparece Eva, como la antítesis de Lilith.

Foto de Mariana Mondragón

La vigencia con la que se abordan las relaciones de pareja se acompaña de un elenco fluido, mientras mantiene el humor en todo momento. Confesiones Infieles de Adán, escenifica situaciones para nada alejadas de la realidad y que probablemente hemos vivido alguna vez. La empatía se agudiza con la naturalidad de las actuaciones de Fernando Escalona y Damaris.

Por su parte, Milagros Bernal y Diego Cosío aderezan la puesta en escena con sus personajes  tan contradictorios… tan humanos. El blanco y negro no siempre son complementarios, pero no existe uno sin el otro. Incluso allá, en el paraíso, las parejas se mienten, se aman y se odian, pero sólo así se abre paso al perdón, a la comprensión y sobretodo al amor.

Foto de Mariana Mondragón

La agilidad con la que se vinculan las referencias religiosas con el día a día hacen que Confesiones Infieles de Adán sea una opción altamente recomendable para pasar una tarde de domingo. La obra se presenta todos los domingos a las 6:30 pm en el teatro Sótano Foro, ubicado cerca del metro Normal.

   
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