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Me levanto y pienso en cine, si, el cine. Me gusta más el blu-ray que el DVD, su caja azul resalta… (silencio… un laaaaarggooo, largo silencio). Mis pensamientos vuelven al paradigma de las películas ¿será el azul un color elegante para un clásico?

Seguro las líneas anteriores parecen absurdas, vacías, irrelevantes e incluso carentes de sentido. Justo así son los poemas de Paterson, protagonista de la obra homónima de Jim Jarmusch. Un hombre que pasa la vida haciendo de las letras una salida a sus pensamientos. En el aburrimiento de su vida, dedicar unas palabras a una caja de cerillos parece emocionante.

Con una fotografía que mantiene el predominio de los tonos fríos para inyectar en algunos fotogramas cierta luz nos traslada a una ciudad (también llamada Paterson -shocking-) donde pareciera que el sol apenas aumenta la temperatura algunos grados. Así, Jarmusch nos contagia la apatía y aburrición de Paterson (protagonista y poblado) pero siempre nos deja ese halo de esperanza.

Adam Driver como el lacónico Paterson

La hermosa composición visual se ve estropeada por 120 minutos de ver una y otra vez a un hombre que despierta todos los días a la misma hora, cumple con su trabajo de chofer, escribe algunas líneas que sólo él llamaría poesía,  regresa a casa,  pasea al perro y escapa por una cerveza. Puedo resumir la trama con el mismo estilo repetitivo y absurdo de la cinta:

-Paterson es una película sobre la rutinaria vida de un hombre llamado Paterson que vive en el pueblo de Paterson-.

La película transcurre a la espera de que algo suceda. Y es que ni la desesperante personalidad de su esposa Laura despabila al personaje de Adam Driver. Es tan solo un ente que ve la vida pasar, su conformismo lo ha matado por completo. No es capaz de sentir frustración, enojo, prepotencia cuando sus poemas desaparecen para nunca ser leídos.

Jim Jarmusch lo hizo de nuevo, convenció con sus temáticas supuestamente profundas y su minimalismo a la crítica. Con personajes que nunca se desarrollan y una estructura dramática vacía, posicionó su cinta para lograr premios y nominaciones. Confundió a algunos que llaman conmovedora a una película que más bien es somnolienta.

Paterson es simplemente ausencia de todo adornado con luz y color. Es un poema a la nada.

   
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