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Hace un par de años, Pablo Fuentes, retomó Paria, la obra de August Strindberg; el texto, no sólo servía a su interés de abordar uno de los temas más brutales desde su óptica, el amor; también resultó ser el vehículo ideal para dar vida a su estilo poco convencional, subversivo y polémico. 

En aquel entonces, Fuentes, llegó a la Roma con su experiencia inmersiva. En Casa Tomada recreó la escena del crimen donde perdió la vida Roberto Callejón. Aquella puesta en escena cambió por completo la definición del teatro de sus espectadores. Innovadora, demente, alucinante e incluso incómoda así fue Paria.

Foto de Itzel Noguez

Hoy, poco más de dos años después, Olta teatro, Pablo Fuentes y Ángel López-Silva regresan a los escenarios con la segunda parte de Paria. En esta ocasión el centro cultural Galera se transforma en una prisión, en la cual visitaremos al asesino para conocer a Camilo y sus razones para cometer el delito.

Pasar los filtros de seguridad en donde constantemente se le recuerda a los asistentes las reglas de la prisión nos sumergen en un estado tenso; tras la tercera llamada el foro nos lleva a una montaña rusa de emociones a través de la extraordinaria interpretación de López-Silva, quien sin perder naturalidad nos lleva de la sátira al suspenso; del asombro a las risas. 

Foto de Itzel Noguez

La obra basa su premisa en lo incómodo desde una postura crítica sin llegar a lo moralino. “Paria  nace con la necesidad de confrontar aspectos de nuestra sociedad que ya tenemos en nuestra piel y que ya no nos permiten diferenciar la violencia dentro de la cursi, la miel de la sangre” explicó en conferencia de prensa Pablo Fuentes.

El joven director también habló de las novelas como el vehículo que le permitió encontrar lo subversivo “en ellas subsisten ideas violentas que hacen apología a temas como el machismo, el feminicidio o la idealización anticuada del amor y la moral.” Como todo artista, Fuentes y Olta Producciones (del que es fundador) buscan cuestionar la realidad pero desde la brutalidad. 

Foto de Itzel Noguez

Paria, además, busca poner los temas sobre la mesa para dejar al público la tarea de digerir, conversar y hacerse un criterio propio sobre el amor, sus límites e inseguridades. Mientras las historias de televisión normalizan ciertas conductas, Pablo Fuentes las lleva al escenario con una dosis sanguinaria justa y bien balanceada con el humor, a veces negro e irónico.

La experiencia que se vive en Galera cumple con los objetivos del teatro inmersivo pero también saca al espectador de su zona de confort pues su papel en el recinto no se limita a la de un simple testigo; al ser parte de la simulación de una visita al reclusorio aumenta la disposición para aceptar la “verdad” de los personajes; ahora se juzga desde otra arista. 

Ágil, llena de recursos audiovisuales poco convencionales en teatro, con tintes experimentales y una premisa que suele pasar desapercibida en la cotidianeidad, Paria es una experiencia que debes vivir. No te prometemos el teatro común, tampoco garantizamos contenidos “ligeros” en cambio te prometemos un dúo joven lleno de talento con propuestas que enriquecerán tu visión del teatro. 

Fotos: Itzel Noguez

No te la pierdas todos los miércoles y domingos en el foro del recién aperturado centro cultural Galera.

   
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