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El cine mexicano es dueño de una gran historia, infinidad de cintas se han forjado con apego a la tierra y tradiciones, los diferentes géneros de la cinematografía de nuestro país van desde la comedia y el drama hasta el cine negro y el de terror. La muerte en nuestro cine, ha sido una constante y me remite a la obra El laberinto de la soledad de Octavio Paz, donde mencionó: “La muerte es un espejo que refleja las vanas gesticulaciones de la vida. Toda esa abigarrada confusión de actos, omisiones, arrepentimientos y tentativas —obras y sobras— que es cada vida, encuentran en la muerte, ya que no sentido o explicación, fin”

La película que hoy nos reúne y tiene como eje principal a la muerte es Mírame, una cinta de terror o corte fantástico, escrita y dirigida por Pavel Cantú. La historia cuenta cómo es que Lalo (Axel Alpuche) sufre la muerte de su padre, por esta razón se muda con su abuela Elena (Leticia Huijara), que vive cerca de los canales de Xochimilco; se inscribe en una nueva escuela, donde nadie lo conoce y donde comenzará a ser acosado por el fantasma de una joven; con el tiempo entabla amistad con Rana (Regina Reynoso) quien le ayuda conocer más sobre el pasado de su propia familia y de la chica que se le aparece.

En Mírame, la muerte confabula de forma directa para que los sucesos a lo largo de la historia ocurran, el agua también es un leitmotiv dentro de la película, es recurrente y confiere poder a la vida y muerte. Ambientada al sur de la Ciudad de México, en los canales de Xochimilco, dicho lugar proporciona un escenario perfecto para el tono inquietante que Cantú sugiere en la película; además le dan un toque de misticismo, así como un efecto sobrenatural. Mírame es un thriller fantástico y sorprendente. 

Si hacemos un recorrido por el cine mexicano, encontraremos grandes ejemplos de películas basadas en el surrealismo, la fantasía o el terror, en su mayoría son cintas consideradas de culto. Mírame no está en ese peldaño, pero gana credibilidad al momento que Pavel Cantú crea un relato verosímil; el guión perfectamente estructurado tiene especial atención por la coherencia de los sucesos ocurridos y las consecuencias al final de la historia. 

Pavel Cantú mencionó en algún momento: “Enfrentar lo desconocido puede ser aterrador, pero no puedes vivir de otra manera”, su ópera prima Mírame hace énfasis en la muerte, el dolor y la redención; la cinta ofrece una vista del género fantástico o de terror. De forma sutil muestra las prácticas y relación del pueblo mexicano con la muerte, además del tema esotérico. La cinta será ejemplo de una buena película, realizada con pasión y entrega, por las actuaciones, la excelente fotografía y dirección.

Mírame forma parte de la programación de Macabro XX.

   
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