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Hablar de ilusiones, es hablar de las expectativas. Retratar las ilusiones es recrear la esperanza, es mostrar ese impulso color rosa que es a veces producto de la inocencia. Pero el cine y las historias surgen del conflicto, una oposición donde caemos en cuenta que en el término mismo se esconde la tragedia. Una ilusión surge de la interpretación errónea, es la percepción que no corresponde con la realidad. 

Los amores de una rubia (Título otiginal: Lásky jedné plavovlásky), retoma las ilusiones de su protagonista, Andula (Hana Brejchová), para llevarnos, como indica su título, a través de sus anhelos amorosos. No es spoiler mencionar que, inevitablemente, la joven terminará con el corazón roto; la historia se sostiene con los hilos invisibles de la ilusión; además, la riqueza de la cinta está en el viaje, no en el destino.

Dirigida por Miloš Forman, Los amores de una rubia forma parte de las obras icónicas de la Nueva Ola del cine checoslovaco. Más allá de la tendencia vanguardista o de su belleza estética, sobresale el manejo con gran elegancia de la censura de la época. Imágenes que muestran lo justo para crear poesía en torno a lo que narra. Los cuerpos de dos jóvenes que, luego de hacer el amor, hallan que la intimidad es estar desnudos, cómodos y conversando sobre cualquier banalidad.

Forman logra un retrato de la juventud que se aleja de cualquier juicio o estereotipo; en cambio, hace un trazo diverso de la complejidad del ser humano, especialmente durante esa etapa. Los límites entre la libertad y el libertinaje; las conductas deseadas para hombre y mujeres; la curiosidad y el deseo sexual; estos temas son experimentados de formas distintas en cada personaje e incluso se contrastan con la visión adulta.

Los amores de una rubia es una película que deja una sonrisa porque no hay intentos moralinos en su tratamiento, es un retrato que nos es familiar, que nos recuerda al amor juvenil aquel que fue fugaz, o lleno de inconvenientes, incluso a aquel que no fue más que una cruel ilusión. Es esa historia que nos deja unas ganas tremendas de tirarse en un sofá con el amigx más cercanx para hacer un viaje a nuestro pasado y hablar de nuestros propios amores. 

Si quieres disfrutar de la cinta, consulta la cartelera de la Cineteca Nacional pues incluyó el título como parte del  40 Foro Internacional de Cine.

   
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