1
Shares
Pinterest Google+

Dicen que la belleza está en los ojos de quien la mira, pero qué sucede cuando esa subjetividad es erradicada por la idealización de un prototipo humano, el cual reúne las características que se consideran perfectas, para unos cuantos. La respuesta es sencilla, se genera un caos que propicia la pérdida de identidad. ¿Por qué esta situación me suena tan familiar, a ustedes no?

Bajo esta premisa Producciones Shakespeare y el director Víctor Weinstock nos traen la obra El feo, un texto del dramaturgo Marius Von Mayenburg que resulta  una mofa de la sociedad actual. Esta comedia que al principio se torna un poco compleja, por la rapidez con la que se desarrollan las acciones, mantiene al espectador involucrado a través de la risa, provocando que entre carcajadas sea digerible la espantosa idea de la homogeneización del individuo.  

Foto de Ofelia Correa

El problema comienza cuando Lette (Reynaldo Rossano) es relegado de presentar su patente en una convención, en su lugar viajará Karlman (Sergio Bonilla) quien es su asistente y posee una cara más agradable. Al enterarse de tan injusta decisión, Lette encara a su jefe Schefer (Artús Chávez), quien será el encargado de develar el motivo de la sustitución, su fealdad. Una verdad que termina por confirmarle su esposa, Fanny (Karina Gidi), quien no le había dicho nada por no incomodar.  

Una vez que Lette es consciente de su horrible rostro, no porque él lo piense, más bien porque todos a su alrededor lo creen. Decide someterse a una cirugía que lo cambie por completo y lo haga hermoso, según la percepción de los demás. Situación que da un giro drástico a su vida, convirtiéndolo en el centro del deseo, tanto que al final todos quieren ser él.  

Foto de Ofelia Correa

Con una escasa escenografía que consta de un par de sillas y una larga mesa de metal, es como los actores van desarrollando la historia, guiados por un acertado trabajo de diseño sonoro e iluminación, convirtiendo todo en una perfecta coreografía sobre el escenario. Cabe mencionar que la obra obliga al espectador a no despegar la vista de los actores en ningún momento, pues su trabajo interpretativo resulta cautivante.  

En una sociedad vanidosa y superficial como la nuestra, El Feo llega a romper la burbuja y nos trae una divertida dosis de realidad, que te pone a pensar qué tan únicos y originales somos. Porque si lo analizamos bien, no es necesario acudir con un cirujano para cambiar nuestro rostro, se me ocurre algo más sencillo y cotidiano como los filtros en las apps de fotografías o la estandarización de las selfies en los perfiles de redes sociales. ¿Verdad que ya no suena tan ajena la idea de perder nuestra identidad?

Foto de Ofelia Correa

La obra se presentará todos los miércoles y jueves hasta el 20 de junio, en el teatro Milán. Por cierto, ¡Ningún feo fue lastimado en esta producción!

  • Teatro Milán, Foro Lucerna
  • Comedia         
  • Miércoles y jueves 20:45 hrs. Del 13 de marzo al 20 de junio de 2019
  • Dramaturgia: Marius Von Mayenburg
  • Dirección: Victor Weinstock
  • Elenco: Reynaldo Rossano, Karina Gidi, Artús Chávez y Sergio Bonilla
   
Artículo Anterior

Si me amas, ¿por qué no te matas?

Artículo Siguiente

CALIFORNICATION, EL RENACER DE LOS RHCP

No hay comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *