1
Shares
Pinterest Google+

De las citas en las plazoletas, en bancas frente a un kiosko; hasta el día de hoy donde no concebimos contacto externo sino a través de nuevas plataformas de videollamadas. El reencuentro de David Olguín reunió a Diana Bracho y Alberto Estrella para dar la primera lectura a una historia de amor sobre una cita que ocurre muchos años después, donde los protagonistas se vuelven a ver a través de una pantalla. 

Con este texto, Lobos Producciones, regresa en una segunda temporada de Inicio de Sesión, una serie donde cada viernes un dramaturgo distinto entrega un texto a actores invitados para que, junto a un director, se dé el primer acercamiento a la pieza. Lectura, acotaciones, intercambio de perspectivas, el chiste es que la audiencia sea testigo del primer desmenuzamiento de una obra teatral. 

El inicio de esta segunda temporada, se dio con el pie derecho. El reencuentro tocó fibras en Alberto Estrella, pero también de Diana Bracho quien se conmovió hasta las lágrimas. “Es una gran historia de amor con una muerte prematura, el contexto de la pandemia permite que los personajes se planteen las cosas desde la nostalgia, el encierro. Permite que se tomen la distancia y reflexión necesarias”, comentó la primera actriz. 

Bajo la dirección de Lorena Maza, los histriones lograron un retrato limpio del nerviosismo de una pareja que se reencuentra después de tanto tiempo, así como del viaje que juntos emprenden al pasado. El resultado, quizá se deba a que el dramaturgo, David Olguín, configuró su historia especialmente para ellos. “Hace 10 días había aceptado entrarle, cuando me dijeron que estarían Diana y Alberto pensé en hacer una historia de amor. Recurrí a mi pasado, a mi prepa a desentrañar historias. Es una mezcla de realidad y ficción”, explicó.

Recuerdos sobre la vida escolar, sobre sus encuentros amorosos, también omisiones, especialmente a la hora de expresar sus más profundos pensamientos. En éste evento único e irrepetible -como lo es cada capítulo-, fuimos testigos de la vulnerabilidad de los actores frente a su encuentro con la obra. El ejercicio, resulta interesante especialmente al tratarse de una pieza; entender y reconocer la anagnórisis de sus personajes de mano de la directora, el dramaturgo y los actores, se torna en una experiencia enriquecedora en la interpretación de la audiencia. 

Aunado a ello, hay espacio para que la audiencia interactúe con comentarios y preguntas. La dinámica, comenzaba a esbozarse antes en México como un mecanismo que motivara el consumo teatral en nuestro país. Frente a nuestro contexto, hacerlo a través de plataformas online, sin duda, ha sido un acierto de Lobo Producciones, pues desde la comodidad del hogar, brinda a un público un descubrimiento de cómo se engendra una puesta en escena. 

Así que ya lo saben, a partir de hoy, cada viernes podrás ser testigo de cómo nace la cercanía e intimidad entre un actor y un personaje. Consulta las redes sociales de Lobos Producciones para conocer la programación.

   
Artículo Anterior

Macabro XIX

Artículo Siguiente

Paulina Vega Garza

No hay comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *