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Como una experiencia inmersiva e innovadora llega Blindness, obra basada en la premiada novela de José Saramago Ensayo Sobre la Ceguera. La puesta en escena fue responsable de abrir los teatros londinenses en agosto del 2020, pues su diseño se hizo con todas la medidas de seguridad necesarias que exige la actual pandemia.

Seis meses después de su estreno en Donmar Warehouse, Blindness se presenta en el Teatro de los Insurgentes. En conferencia de prensa los productores Claudio Carrera y Luis Gerardo Méndez, junto a Marina de Tavira quien le da vida al relato, nos contaron todos los detalles de la puesta en escena que también se presentará en Nueva York, Hong Kong, Nueva Zelanda y nuevamente en Londres. 

“Este proyecto es una carta de amor y humanidad frente a lo que vivimos, pero también es una carta de amor al teatro. Somos gente de teatro, empezamos en él. Montar Blindness en México fue una decisión contundente. La integración de Marina (De Tavira)  Marina, que fuese un texto de Saramago… todo hizo sentido” explicó Luis Gerardo Méndez.

En su faceta como productor, confesó, ha sido una prioridad que los proyectos que elija sean relevantes, únicos y originales. Luego de su participación en proyectos como Privacidad y El curioso incidente del perro a medianoche, esta obra le daba continuidad a esa visión; además de trabajar nuevamente junto a Simon Stephens.

Sobre las medidas sanitarias, aseguró que “siempre fue mi preocupación. Esto no iba sin ser 100 por ciento seguro. Que mi mamá pueda ir a sentirse ahí y estar tranquila. Revisamos protocolos, especialistas; además de que el 10% de aforo que tiene Blindness está muy por debajo de lo permitido. Se adaptaron en el teatro espacios de ventilación, hacemos desinfección de materiales. Vaya, queremos dar toda seguridad a la gente durante su experiencia”.

Blindness retoma la historia de la pandemia por ceguera blanca que narra Saramago en un universo distópico, donde las medidas de un gobierno negligente y represivo llevan al replanteamiento de la humanidad, de la moral y del instinto de supervivencia. En este sentido, Marina de Tavira habló de sus primeras impresiones cuando la invitaron a ser parte del proyecto.

“Ha sido aterrador ver cómo el teatro se ha detenido. Es una de las artes más antiguas que han sobrevivido hasta guerras y de pronto no se puede llevar a cabo. Empezamos con formas muy loables de hacer teatro o de intentar hacerlo. De pronto aparece Blindness, lo leo y digo ‘¡Claro, Saramago, cómo no lo imaginé antes!’ La ceguera blanca, un virus incomprensible que genera una pandemia incontrolable”.

Agrega que el aspecto tecnológico en el que la obra ha invertido hace que valga totalmente la pena además de que se lleva a cabo con distanciamiento social. “En momentos de crisis el teatro no es imposible, nos da una oportunidad de reinventarlo. Si bien no es teatro como lo conocíamos, sí es una experiencia presencial teatral donde los espectadores pueden verse a los ojos. Es la presencia viva que tiene este espectáculo”. 

Con el mismo entusiasmo de Marina, Claudio Carrera habló sobre la ilusión que ha significado esta puesta en escena. “Saramago, Marina (De Tavira), el Teatro de los Insurgentes, los cómplices maravillosos que han sido Luis Gerardo Méndez y Diego Luna… Esta idea sonaba atrevida, arriesgada y afortunadamente, después de meses de tanto soñarla, se conjugan los elementos para llevarla a cabo”. 

Además, agregó la gran recepción que ha tenido en las presentaciones que ya se han llevado a cabo, la respuesta de la gente ha sido diversa, comentó el productor. Desde lágrimas, miedos, la esperanza de salir pronto de la pandemia por Covid19 pero ninguna persona indiferente frente a la experiencia inmersiva que se propone. 

Si bien la obra no sólo promete un gran trabajo de sonido e iluminación, uno que compite a nivel mundial, Blindness debe verse por su audaz narrativa en sonido binaural que juega con la mente para hacernos parte de los acontecimientos, al dar la sensación de que la actriz la actriz está ahí merodeando las butacas. 

Es importante mencionar que esta adaptación de Ensayo Sobre la Ceguera se lleva a cabo con largos periodos de oscuridad, además hace un juego sonoro que puede elevar los decibeles repentinamente a la par de algunos cambios lumínicos bruscos. Por ello, el recinto cuenta con cámaras infrarrojas que permite identificar a quienes deseen concluir antes de tiempo con la experiencia. 

Si no padeces de claustrofobia, entonces te recomendamos adquirir tus boletos (vía Ticketmaster)  pues algunas de las funciones ya son SOLD OUT y sin duda es una de las propuestas que no te puedes perder.

   
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