0
Shares
Pinterest Google+

La Compañía Nacional de Teatro, de la mano de su director Enrique Singer, inicia lo que será una revisión de las obras barrocas más importantes del Siglo de Oro, con la comedia de El perro del Hortelano escrita por uno de los dramaturgos más importantes de dicho Siglo, Lope de Vega, bajo la dirección de la dramaturga mexicana Angélica Rogel.

La premisa parte de un dicho popular español, el del perro hortelano que “ni come ni deja comer». Es así como se puede definir a la protagonista Diana, condesa de Belflor, una mujer elitista consciente de pertenecer a una clase privilegiada que, en un arranque de envidia trata de conquistar a su secretario, Teodoro, al percatarse de que éste se encuentra enamorado de una de sus damas, Marcela. A partir de este hecho, la historia se vuelca en una serie de enredos en donde el amor estará determinado por la conveniencia del momento y las clases sociales definirán el destino de los personajes.

Foto de Ofelia Correa

Angélica Rogel pugna por mantener la pureza de los diálogos de Lope de Vega y se abstiene de adaptarlos al lenguaje contemporáneo, lo anterior no es impedimento para que, a través del tono que los actores imprimen a su diálogo, éste traspase las fronteras del siglo XVII y se inserte en un México de los años 50, en donde se desarrolla la trama.

Lejos de abrirse una brecha entre los versos del dramaturgo español y los personajes de mitad del siglo XX, Rogel logra crear un ambiente en el que estos dos elementos coexisten de forma armónica. El vestuario, diseñado por Estela Fagoaga, juega un papel preponderante en la trama, pues a través de este se contextualiza la historia y se marcan las barreras que existen entre los personajes por razones de clases sociales.

Foto de Ofelia Correa

La escenografía e iluminación que presenta Patricia Gutiérrez, crea la ilusión de encontrarse dentro de un filme de la época de oro del siglo mexicano. Por medio de canciones interpretadas por los propios personajes la directora hace un excelente uso de elipsis que permiten viajar por la trama sin contratiempo alguno y evitando saltos sorpresivos; asimismo estas canciones logran mostrar el estado psicológico del personaje que la interpreta y permite anticipar sus siguientes acciones.

Esta adaptación de El perro del Hortelano no solo consigue mantener la belleza y el decoro que Lope de Vega le imprimió a su obra, también permite que el público contemporáneo, acostumbrado a historias fugaces, dijera una obra barroca sin que se indigeste por las formas ni el lenguaje.

Foto de Ofelia Correa

Es importante acentuar la manera en la que los actores se apropian de cada verso del dramaturgo español y le imprimen un estilo propio y un ritmo tal que genera carcajadas espontáneas en un público absorto por el dinamismo de una obra escrita hace cuatro siglos.

Foto de Ofelia Correa
  • Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque 
  • Comedia
  • De jueves a domingo hasta el 22 de septiembre. 
  • Dramaturgia: Lope de Vega
  • Dirección: Angélica Rogel
  • Elenco: Rodrigo Alonso, Victoria Benet, Fernando Bueno, Karla Camarillo, Diana Fidelia, Jorge León, Astrid Tomo y Andrés Weiss.
   
Artículo Anterior

Thanos tenía razón

Artículo Siguiente

4 documentales que aún pueden ver en Ambulante 2019

No hay comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *