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Por: Gerardo Ramos

Entre tantas películas genéricas nacionales que se suelen distribuir masivamente, se agradece que de vez en cuando aparezcan cintas que puedan destacar y que levanten la mano para representar al nuevo cine mexicano, es así como se puede asegurar que El Hoyo En La Cerca, es un filme que no se puede dejar pasar desapercibido. El nuevo largometraje de Joaquín del Paso con un guion realizado entre él y Lucy Pawlak, -con quien también colaboró para escribir su ópera prima Maquinaria Panamericana (2015)- salta entre los caminos del drama y el suspenso, para abrir la conversación de una amplia gama de problemáticas sociales, tales como el machismo, clasismo, homofobia, la desigualdad económica, etc.


El Hoyo En La Cerca, nos presenta el verano al interior de un campamento religioso, en un instituto privado al que asisten hijos varones de familias privilegiadas. Es una película que sabe llevar bastante bien los giros de trama, cuando piensas que irá, por un lado, luego te cambia las cosas y de esta manera se pasa la estafeta de situación en situación, para tener un ritmo bastante dinámico, tanto, que al ser muchos chicos en pantalla en ocasiones se llega a pasar de dinámico al punto de ser caótico, sin embargo, es algo que funciona y aporta.

Joaquín del Paso en esta película, decidió arriesgar bastante, al trabajar con niños-adolescentes nobeles en la actuación cinematográfica, lo que se podría considerar un fuerte dentro de la misma, porque las actuaciones se perciben naturales y bastante convincentes. Los personajes de Jordi (Valeria Lamm) y Eduardo (Yubáh Ortega) son los dos motores de la película, con pensamientos, contextos, acciones y personalidades contrastantes.


Es una cinta que se desarrolla desde tres conceptos esenciales, el primero es la perdida de la inocencia en el cual tratan esta transición de niños a hombres de los chicos del campamento; el segundo es el poder de la ignorancia, en donde la mitificación, la religión, la exclusión por el poder adquisitivo y el color de piel permiten la supremacía de un pequeño sector; por último, está lo horrible que es la naturaleza humana y su sociedad. Todo esto converge en la impartición de una educación arcaica-elitista.

La fotografía es precisa, no por nada el director de la misma Alfonso Herrera Salcedo ganó el premio Bisato d’Oro a mejor fotografía, que se entrega por la crítica independiente del Festival Internacional de Cine de Venecia, en septiembre del año pasado. La fotografía en este filme agobia al espectador, entre planos medios y primeros planos invita a quién la ve, a sentirse como un integrante más del campamento. Las tomas abiertas en la película, a pesar de ser pocas, están filmadas con tanta delicadeza que ver está película en una sala de cine es una experiencia total de goce estético.

La música fue compuesta por Kyle Dixon y Michael Stein, quienes han compuesto las bandas sonoras de la serie Stranger Things de Netflix, estos compositores sumaron a la película de del Paso esa aura de misterio, de tensión, con ese sonido sombrío tan característico lleno de sintetizadores, que combinado con los momentos de absoluto silencio -que realmente el silencio son los sonidos de la naturaleza haciendo lo suyo- potencializan la película todavía varios escalones más arriba.


No cabe duda de que aún hay cine mexicano que intenta llegar más allá de una simple comedia sinsentido; bajo la bandera de un cine distinto, Joaquín del Paso, nos trae El Hoyo En La Cerca, película que se estrenará el próximo 9 de junio en las salas de nuestro país y que no te puedes perder.

   
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