0
Shares
Pinterest Google+

El viento frío, quizá demasiado para lo que anunciaba el canal del clima, aún más para las ropas que llevo, pero nada importa. Suspiro contenta, tranquila, como hace mucho no me sentía. Entonces, abro los ojos, un cielo pálido, un sinfín de edificios y después más azul delimitando la isla. Estar en el piso 86 del Empire State me hizo comprender aquella famosa línea de Frank Sinatra y, en este momento, yo soy el Rey de la cima.

La imagen desaparece de mi mente, al cambiar la página un nuevo recuerdo llega. Una a una, las ilustraciones de Peter Kuper inspiran anécdotas. El libro Diario de Nueva York goza de la misma capacidad de la ciudad que retrata: ambos concentran los polos. En un abrir y cerrar de ojos, la obra evoca los relajantes y verdes paisajes de Central Park, a los pocos segundos nos traslada a los frenéticos e iridiscentes edificios en Times Square.

La gran manzana es la ciudad de los sueños, eso lo sabemos. Quienes la han visitado se han enamorado no sólo de los característicos rascacielos, sino de esos aires de libertad y de ilusión con los que se caminan los primeros kilómetros. Algunos dejan de ser turistas para convertirse en locales, ellos sabrán que cada historia que Kuper ilustra no sólo le pertenecen a él, sino a todos aquellos que han hecho de Nueva York su casa.

Con diversos estilos y técnicas de ilustración, Diario de Nueva York es un cúmulo de emociones, en ocasiones sofocantes y otras excitantes; por momentos puede ser nostálgico, en otros simplemente gratificante, pero ¡vaya, así es la vida misma! La experiencia de Peter Kuper no es la de un ser más entre millones en el planeta, es la de un soñador que llegó a la tierra prometido para probar sus mieles.

Aunque el autor es un caso de éxito, él no olvida lo que lo encumbró para alcanzar sus sueños. Este libro va más allá de una obra obra basada en la icónica ciudad, es una experiencia contada pero al mismo tiempo es una historia que terminará siendo contada en las vivencias propias del lector. Nueva York no sólo ha inspirado poemas, películas, canciones, series o libros, esta ciudad ha inspirado metas, estilos…vida.

Sin duda alguna, Peter Kuper con su Diario de Nueva York nos regaló justo eso: vida y recuerdos. Si alguno de ustedes no ha caminado por el impresionante Puente de Brooklyn, si no han visitado la imponente Estatua de la Libertad, si no se han relajado en Central Park, visitado cualquier lugar de Manhattan, Brooklyn, Staten Island, Queens o el Bronx, no se preocupen este libro es la oportunidad para acercarse a la gran experiencia y es un motivo más para que inicien su propia aventura.

 

Imagen cortesía de Editorial Sexto Piso
   
Artículo Anterior

El Festival de Cine de Venecia da a conocer su programación

Artículo Siguiente

Fritz Lang: el genio

No hay comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *