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Lucía (Abigail Pulido), Enrique (Emmanuel Lapín) y Lina (Mariana Cabrera) viajan en el mismo camión, ellos no se conocen, pero los tres se dirigen a Xalapa en busca de respuestas que les den sentido a su vida. Cero, de Ingrid Cebada, nos lleva a conocer esta historia donde el destino le tiene preparado un nuevo comienzo a estos tres personajes.

En el escenario una batería suena, un golpeteo constante responsable es de recrear el sonido del corazón para introducirnos en el momento del nacimiento de los tres protagonistas. “Qué casualidad, yo también nací un Año Nuevo” pensé. De ahí, las coincidencias no pararon. Señales que ahora traduzco en los puntos fuertes de la obra Cero.

Un viaje necesario: todos hemos sentido alguna vez que necesitamos desconectarnos; alejarnos para encontrarnos, para descansar o recobrar fuerzas. Este es el motor de los protagonistas; ir a ver Cero también le garantiza a su audiencia un espacio de distracción y de risas. Ir a la Capilla Teatro es un viaje que ustedes no se quieren perder.

Lista de cosas que no debimos hacer: a cargo de Lina descubrimos ese lado obsesivo que todos tenemos, algunos más ocultos que otros. Arrepentida por lo que nunca dijo, la joven lleva cuenta de sus malas decisiones. ¿Acaso no todos hemos pensado en lo que hubiera pasado de haber hecho las cosas de distinta manera? ¿Qué haríamos en los zapatos de Lina, Lucía o Enrique? Vayan y descúbranlo.

Cada año, las estrellas nos conceden un deseo: así como cada cumpleaños es una oportunidad para Lucía de ver sus sueños hechos realidad, hay para quienes un pastel y sus velas no representan absolutamente nada. La discusión sobre el significado de una fecha nos hace entender que la vida es más que un día, es amistad, aventuras y amor propio; sin embargo, ese día puede ser invaluable pues es la oportunidad de recapacitar sobre ello; de celebrar lo bueno, dejar atrás lo malo y empezar de nuevo. Un cumpleaños es el año nuevo de cada uno de nosotros.

Somos Capricornio: no se trata del cliché del signo zodiacal, sin embargo, la producción transpira esos aires minuciosos, duros, dinámicos y melancólicos que se le atribuyen a las cabras. Menos es más; un par de bancos de madera junto con un juego de luces son suficientes para llevarnos hasta Xalapa e incluso recrear un maravilloso cielo estrellado. Una historia con personajes que parecen desconfiados, con corazón de piedra que terminan por abrirse para dejar entrar a la nostalgia y a la amistad. Cuestión zodiacal o no, pero Ingrid Cebada se propuso cautivar a su público…  y bueno, ya saben lo que dicen: lo que capricornio se propone, capricornio lo consigue.

Ciegos, ignorantes y muy infelices: así se definen los protagonistas de la obra durante la búsqueda de su lugar en el mundo… hasta que se conocen. No sé si Lucía, Enrique y Lina eran tan torpes e infelices como parecían; en cambio sé perfectamente lo que se siente cuando uno tiene el corazón roto, cuando busca sus raíces o cuando se siente solo. Eventualmente, terminamos encontrando una luz, nuestro corazón sana, construimos nuevos hogares junto a nuevos acompañantes; pero lo bonito de la vida y de la obra es el camino. En el escenario Mariana Cabrea, Emmanuel Lapín y Abigail Pulido hacen clic para dar vida a personajes entrañables.

Esta lista podría seguir, pero lo que deben hacer, es ir y comprobarlo por ustedes mismos. Vayan a ver Cero y descubran si es una palabra, un número, es todo o es nada. Vayan este jueves a la Capilla Teatro, hagan su propia lista de razones, rían y disfruten de la obra.

 

  • Teatro La Capilla
  • Tragedia, Comedia
  • Del 18 de octubre al 13 de diciembre de 2018.
  • Dramaturgia: Ingrid Cebada
  • Dirección: Ingrid Cebada
  • Elenco: Emmanuel Lapín, Mariana Cabrera y Abigail Pulido

 

   
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