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La más reciente película de Brad Pitt llegó a la pantalla grande con gran ventaja en términos publicitarios; pero ni el escándalo de su divorcio, el embarazo y belleza de Marion Cotillard o el supuesto romance fuera de la pantalla entre los protagonistas, resultan suficientes para ganarse algo más que el morbo.

Allied cuenta con claros y exagerados referentes, que algunos llamarán un tributo, de la legendaria Casablanca lo que le resulta un arma de doble filo. Si bien algunos podrán caer en la trampa y elevar la historia a la par del clásico hollywoodense, es evidente que la cinta está a kilómetros de distancia del cuadro de honor del séptimo arte.

De entrada Brad Pitt no es Humphrey Bogart, por mucho que los críticos quieran compararlos no están al mismo nivel. No vamos a negar que Pitt se ha posicionado como uno de los galanes más cotizados e influyentes de su generación, pero aceptémoslo ‘Bogie’ es mucho más que una cara bonita. Tendrían que pasar años para saber si el legado del ex de Angelina Jolie es suficiente para coronarse a la par de Bogart.

Y si el papel masculino no se compara, mucho menos la siempre sosa actuación de Marion Cotillard. Tres idiomas, varios premios y una tonelada de gracia es lo que le falta a la francesa para colocar su nombre junto al de Ingrid Bergman. En Allied, lo único que resalta es su vestuario clásico y elegante.

Si hablamos de la historia, también encontraremos la intención de crear similitudes: el lugar, la época e incluso la referencia de hacer sonar La Marsellesa en un bar lleno de nazis. Todo ello se mezcla innecesariamente con destellos que recuerdan a otras cintas como Inglorious Bastards o Zwartboek e incluso Mr. & Mrs. Smith.

Como si fuera poco, no se puede pasar por el alto el descuido de las imágenes. En una época  donde la tecnología es el mejor cómplice de cualquier producción, resulta imperdonable la poca credibilidad de aquellas secuencias donde se pretende colocar a la pareja en una especie de mundo propio. La magia se rompe ante la falsedad de las escenas.

Al final, el mix de referentes, estilos, tributos o como le quieran llamar no termina de cuajar y deja una sensación de deuda entre el director, Robert Zemeckis, y el espectador. Ni drama, ni acción, ni suspenso, es una mezcla tan ecléctica como la de un trago que entre tantos licores es imposible distinguir un sabor que nos permita decidir si nos ha gustado.

No es que sea demasiado dura con esta película,  pero en medio de tantas críticas aliadas que parecen exageradas o compradas se debe ser honestos. Allied no está a la altura de Casablanca aunque se reconoce que cumple con la misión dominical de entretener, como se dice coloquialmente es una cinta palomera cuyo más grande acierto, además de su publicidad, es su desenlace alejado del “vivieron felices para siempre”.

  • Allied
  • Estados Unidos, 2016
  • Director: Robert Zemeckis
  • Guión: Steven Knight
  • Con: Brad Pitt, Marion Cotillard, Jared Harris, Daniel Betts, Lizzy Caplan, August Diehl.
  • Duración: 124 min.
   
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