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La primera y más grande cualidad de la obra de teatro AB es que nunca subestima a su audiencia.

En esta insólita puesta en escena nada es evidente, nada es burdo, ningún elemento visual o argumental se sirve “peladito y en la boca”. Como espectador, debes entender que estás atendiendo a una experiencia inmersiva, reflexiva y donde tu capacidad de interpretación será puesta a prueba en todo momento.

Vayamos por partes, AB cuenta la historia de dos entes (sí, no hay mejor forma de describirlos) que viven en una especie de Matrix teatral y cuyas acciones, parecen estar condicionadas por la voluntad de un ser superior, divino y omnipresente… ¿Acaso estamos hablando de Dios?, quizá sí, quizá no, el espectador será el encargado de determinarlo.

Los movimientos biónicos de los actores, la aparente frialdad de sus diálogos y la inocencia que muestran hacia las emociones más básicas, nos hacen pensar que estos seres no son humanos. ¿Robots?, ¿aliens?, quizá sí, quizá no, una vez más, el espectador será el encargado de determinarlo.

Conforme la obra avanza, los personajes y las situaciones se vuelven más humanos. La dramaturgia  de Anthar Santos empieza a jugar con la mente de la audiencia, el argumento comienza a dar saltos temporales y espaciales que te mantienen interesado en todo momento. ¿Qué diablos estamos viendo?, ¿estos seres son de verdad?, ¿viven en nuestra realidad?, ¿son solo actores que  tratan de explicarnos qué es el teatro o seres que intentan decirnos qué significa la vida? Adivinaron, la respuesta una vez más proviene de la interpretación del espectador.

La complejidad de la historia es equilibrada por un tono que se acerca mucho a la comedia, lo que podría ser una obra pretenciosa y sin sentido, se convierte en una experiencia muy divertida. Este fenómeno se consigue en gran parte gracias al carisma, ritmo y complicidad que ofrecen en el escenario Lilia Cabral (A) y Fernando Calvario (B). Los actores combinan a la perfección sus talentos y tonos actorales, en AB está todo: la farsa, la mímica, la tragedia, la exageración, la contención… todo lo que se puede expresar en el teatro, lo encontrarán en esta puesta en escena.

El también director Fernando Calvario, hace uso de su enorme talento coreográfico y sentido del espacio para crear una obra dinámica, conmovedora cuando es drama, hilarante cunado es comedia.

AB es una obra difícil de explicar pero fácil de gozar.

Fotos de Yasser Blancas

La obra se presentará los días 7, 14, 21 y 28 de febrero en el Teatro La Capilla. Como en AB nosotros les dejamos la recomendación, la decisión de verla, es solo suya.

  • Teatro La Capilla, Sala Novo
  • Experimental
  • Del 24 de enero al 28 de febrero de 2019.
  • Dramaturgia: Anthar Santos
  • Dirección: Fernando Calvario
  • Elenco: Lilia Cabral y Fernando Calvario
   
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