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“Life is very short, and there’s no time for fussing and fighting, my friend”

Si hace cincuenta años, Paul McCartney hubiera usado su composición ‘We can work it outpara motivar la conciliación con el resto de los Beatles y si las llamadas diferencias creativas hubieran transitado por un camino menos sinuoso, la historia de música hubiera sido otra. ¿Mejor? Muchos dirán que sí, quién se negará a la ilusión de aún poder tener ese sonar gentil de las guitarras y melodías de John, Paul, George y Ringo.  

Es inevitable dejar de lamentarse la separación de una de las bandas más importantes de todos los tiempos, pero debemos reconocer que el punto final hubiera llegado de alguna u otra manera. Quizá, Lennon no hubiera podido evadir su fatídico destino y su muerte hubiera marcado la disolución de la banda; como lo hizo Led Zeppelin tras el deceso de John Bonham.

Probablemente, sus conflictos podrían haber evolucionado hasta convertirse en pleitos incluso más polémicos que los de Pink Floyd. También es posible que hubieran agotado su capacidad creadora hasta verse obligados a vivir de reencuentros. O simple y sencillamente, en un acto de lucidez se habrían retirado a sus 64 años a disfrutar de sus millones y a ver la vida pasar. Esto sin contar que el Albúm Blanco, joya de de muchos fanáticos, jamás hubiera llegado.

Su devastadora separación significó la evolución individual de los beatles, permitió que el mundo valorara aún más su impacto en la música. Es justo reconocer que, de haber seguido juntos, jamás habríamos tenido la dolorosa ‘Jealous Guy’;  los enamorados habrían tenido que encontrar otra pieza romántica frente a la inexistencia de ‘Maybe I’m Amazed’ y Harrison jamás habría trabajado con Eric Clapton, evitándose el conflicto jurídico con ‘My Sweet Lord’.

Si fue culpa de Yoko Ono, es ya una polémica superada. Retomar esta conversación sería necedad. ¿De qué sirve seguir buscando culpables luego de cincuenta años? A estas alturas sólo nos queda honrar su legado escuchando lo mejor que nos dejaron.

«And in the end, the love you take is equal to the love you make»

   
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