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“Para mí, un cuadro debe ser algo amable, alegre y hermoso, sí, hermoso. Ya hay demasiadas cosas desagradables en la vida como para que inventemos todavía más.”

 

De la mano de grandes pintores como Alfred Sisley, Frédéric Bazille y Claude Monet, Pierre Auguste Renoir impulsó el movimiento impresionista; si bien  el paisaje no fue su inspiración, mostró  una inclinación hacia la imagen de la figura humana en armonía con su entorno, plasmada en atmósferas  vivaces. Es por ello que se le conoce como “el pintor de la felicidad”.

Nacido el 25 de febrero de 1841, desarrolló sus habilidades pictóricas en la adolescencia cuando trabajó como decorador de porcelana. A partir de entonces, los lienzos y pinceles guiaron su porvenir; a lo largo de su carrera, el artista empeñó sus esfuerzos en posicionar su obra dentro del Salón de París, la exposición oficial de la Academia de Bellas Artes.

Renoir desarrolló su obra principalmente en la corriente impresionista y eligió como tema recurrente los momentos de convivencia en la sociedad francesa de finales del siglo XIX. Almuerzos, bailes, fiestas al aire libre, paseos en el campo; en todos estos escenarios podemos observar un ambiente alegre construido no sólo por los tonos vivos en la paleta de colores, sino por la expresión sutil de los rostros, que incluso en el menos nítido, distinguimos un gesto afable.

De esta etapa tenemos pinturas como Baile del Moulin de la Glette, El columpio, La Grenouillère o El almuerzo de los remeros. Sin embargo, el pintor optó por abandonar los trazos característicos del impresionismo para dar paso a formas mejor delimitas que denotan un mayor cuidado en el dibujo. A pesar de ello, el estilo del artista conserva la calidez y suavidad en las figuras humanas, las cuales principalmente son femeninas.

Renoir no dejó de pintar aun cuando sus reumatismos deformaban sus manos, su estado era deplorable pero su actitud reflejaba la dicha que sólo la pintura le proveía; murió el 2 de diciembre de 1919. Otras de sus pinturas célebres son Los paraguas, Las Grandes Bañistas y  En la terraza.

   
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