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Hablar de Frida Kahlo es hablar de su legado, de su Diego, de sus tan atinadas frases, de sus pinturas, es hablar de los sentimientos en su máximo esplendor; la artista mexicana ha desempeñado un papel fundamental como estandarte del arte mexicano y de los movimientos feministas mundiales.

Hablamos de ella a propósito de que este 13 de julio se cumplieron 64 años de su muerte.

Sus pinturas nos cuentan historias de su controvertida vida y nos refleja un México lastimado por la Revolución.  Aquí te compartimos 5 de sus mejores obras.

El autobús (1929): El cuadro muestra diversas clases sociales a bordo de un autobús: un ama de casa con una cesta de compras, un obrero vestido con peto azul, una madre indígena amamantando a su bebé, un niño, un “gringo” capitalista y una joven que se parece a Frida Kahlo.

El autobús

Diego y Frida (1929 – 1944): Frida pintó esta obra en donde las ramas unen las caras de los esposos que se muestran como lados distintos de un mismo rostro. Su relación se reitera con la luna y el sol, y la concha y vieira. Este cuadro fue un regalo de Frida para Diego en su quinceavo aniversario de bodas.

Diego y Frida

Autorretrato con traje de terciopelo (1926): Este es el primer autorretrato de Frida, quien acostumbraba regalar su arte. Este cuadro lo pintó para su novio y compañero de escuela, Alejandro Gómez Arias. Con este regalo, Frida quiso recuperar el amor del joven, después de que rompieran su noviazgo.

Autorretrato con traje de terciopelo

Sin esperanza (1945): Detrás de la pintura se lee la frase: “A mí no me queda ya ni la menor esperanza… Todo se mueve al compás de lo que encierra la panza”. El cuadro es la representación del reposo absoluto de la artista mexicana tras una serie de operaciones y enfermedades. En el cuadro se observa una estructura de madera que sostiene un embudo que la alimenta, destaca la calavera de azúcar en lo alto del embudo y la manta que cubre su cuerpo decorada con vida microscópica.

Sin esperanza

Viva la vida, sandías (1954): Frida pintó este cuadro por el año 1952, sin embargo, en la agonía a ocho días de su muerte escribió “Viva la Vida – Coyoacán 1954 – México” a modo de despedida.

Viva la vida, sandías

¿Cuál es su cuadro favorito de Frida Kahlo?

   
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