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Quisiera no tener memoria o convertirme en el piadoso polvo para escapar a la condena de mirarme                                                                        

Los recuerdos del porvenir, Elena Garro 

Elena Garro es una las grandes escritoras de México, creadora de historias fantásticas, se involucró profesionalmente en el periodismo, ensayo, poesía, cuento, teatro y narrativa; conocedora de la literatura española, así como del romanticismo alemán. La sensibilidad que la caracterizó sumado a los problemas sociales de su época, la llevaron a escribir obras fascinantes, de escritura fina y exquisitos contrastes; la calidad de su trabajo la posicionaron en entre las mejores escritoras de habla hispana.

Los feminicidios, la violencia sexual, la injusticia hacia los indígenas son temas recurrentes en la obra de Elena Garro, plasmó textos de carácter fuerte por la temática e incomodó al poder político; tuvo el encanto de seducir con sus obras y el brillo de trascender con ellas. El periodista y escritor hispano-argentino Blas Matamoro mencionó «Cabe arriesgar el juicio de que Los recuerdos del porvenir de Elena Garro sea, junto con Pedro Páramo de Juan Rulfo, las novelas mexicanas más importantes”. 

Siempre controvertida, nunca dudó en apoyar las marchas rurales contra los grupos de poder e intelectuales de izquierda, su lucha social fue guía e inspiración para escribir obras ligadas al campo, textos notables por su autenticidad. Al mismo tiempo Elena Garro jamás escondió su personalidad, se cuenta que en una ocasión «Poniatowska le preguntó por qué vestía con tacones y vestidos buenos cuando visitaba a la gente del campo que defendía, ella contestó: Porque yo soy así, y no les voy a mentir».

Autora del cuento «La culpa es de los tlaxcaltecas”, obra que contrasta dos épocas, dos visiones distintas de entender el mundo, que son parte de un mestizaje que no asume su pasado y el progreso no significa igualdad; es un relato con escenas turbulentas y sombrías, con personajes entrañables y despreciables amenazados por un destino fatal, se puede leer desde el punto de vista como indignación ante el problema de identidad o como reivindicación de la Malinche. 

La vida de Elena Garro se extinguió hace poco más de veinte años, su obra perdurará y seguirá vigente gracias a la imaginación que plasmaba en sus textos. El mejor homenaje que se le puede realizar no es escribir sobre su vida, es leer su obra, admirar su trabajo a través de diálogos vivaces, irónicos y elegantes, pero sobre todo, por ser una mujer con un oído muy fino y sensible ante la desigualdad, la violencia y la exclusión en épocas oscuras.

   
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